sábado, 21 de enero de 2012

Un día de enero

Llegó de repente, sin que nadie le esperase. Simplemente apareció, por sorpresa, y se sentó a nuestro lado como si el tiempo no hubiese transcurrido, como si no existiese ningún cambio. Y ahora me da pena pensar que esa situación ya no se dará todos los días, como antes, sino en momentos puntuales, después de varias semanas o meses. En realidad, nunca sabemos cuándo será la última vez que nos encontraremos frente a frente con determinada persona. Y el tiempo se esfuma tan deprisa que da vértigo hacer tales cálculos.

15 comentarios:

Ainnoa♥ dijo...

Me encanta!!
gracias por visitarme♥

Ámber dijo...

¡Joooooo, sí y qué triste es eso! ¿Verdad?

Es por eso que yo soy muy de aprovechar el Carpe Díem y de disfrutar ya no sólo de las personas y con las personas, que están y tb. van apareciendo en mi vida, sino también, de otras cosas, como las estaciones del años, los viajes, las mascotas... Y el orden de los factores no altera el producto.

Creo, intuyo que tú también eres muy de saber tomar lo mejor de la vida, saber ver el vaso (o botella) medio lleno/a, de ver el mundo y la vida desde una óptica más optimista, más limpia.

¡Gracias por estas reflexiones, con ellas me ayudas a reflexionar yo tb!

Buen fin de semana, preciosa,

Ámber

Carol Munt dijo...

"Y el tiempo se esfuma tan deprisa que da vértigo hacer tales cálculos".
A veces es mejor no pensar en lo rápido que pasan los buenos momentos, eso entristece, a mí me entristece...
:) besos.

Leralion dijo...

Con algunas personas no importa cuánto tiempo pase entre los distintos encuentros: existe un acuerdo tácito entre los dos que, pese a los cambios, hace que no se perciba.

Verillo dijo...

por eso hay que disfrutarlos!!
un besito

Sergio dijo...

BB es maravillosa.

Patri dijo...

A mí me coges demasiado sensible hoy para estas cosas eh... :(

Un beso

P.

flower dijo...

¡Qué casualidad!! Ayer estuvi en casa mi niña del alma, una de mis mejores amigas, mi eterna confidente... no la veía desde hacía años. Llegó el viernes y marchó el sábado a mediodía. Llegó con su hija y compartimos ocn mi hijo.

Ayer fue realmente un desayuno de película: un desayuno con diamantes.

¿Tienes foto para él?

;)

Besicos,

Jan Berg dijo...

No los hagas, querida mía. Si quieres ser feliz, ni se te ocurra hacer tales cálculos.

DeDe dijo...

Sii es cierto! El tiempo vuela y no nos damos cuenta...De un día para otro, estamos en otro sitio con otra gente y ya hemos dejado todo atrás.

Me encanta tu blog! Te sigo :) Un abrazo

El silencio y otras palabras dijo...

Por eso existe la memoria, porque hay personas a las que olvidarias si solo se tratase de ver, no de recordar. Pero el tiempo es el tiempo y no se detiene por nadie. Ojalá pudiéramos ralentizar instantes concretos. Un beso!

dijo...

Lo mejor del tiempo es latirlo sin pensar en más ecuaciones, vivir los momentos tal cual llegan y absorber todo lo que nos regalan.

Qué especial tu casa de juguete...me quedo! :)

Un beso

Lili dijo...

Damos tantas cosas por sentadas que no las disfrutamos cuando las tenemos. Olvídate del tiempo, porque llevas razón: da vértigo pensarlo. Un beso, preciosa.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Llegó de repente, como llegan las cosas más interesantes...

Saludos y un abrazo.

Sicilia dijo...

La vida es para vivirla.
El tiempo es solo una excusa para que no ocurra todo a la vez.
Y el futuro llega demasiado deprisa signorina, no cree?

A pensado, alguna vez, lo afortunados que son los que comparten con usted, los momentos??

Un piacere

Sicilia