miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cuando las cosas no se hacen bien

Posiblememte yo habré hecho muchas cosas mal a lo largo del tiempo, pero lo que nunca me he permitido a mí misma ha sido engañar a alguien, hacerle creer cosas que no son, ni disfrazar la realidad en provecho propio. Muchas veces olvidamos que el de enfrente también tiene ilusiones, proyectos y esperanzas. No se puede jugar con lo que alguien espera, ni inducirle a la equivocación más absoluta.

Llevo un par de días indignada con este tema, aunque no me ha tocado de cerca. Ni soy yo la que engaño, ni me engañan a mí, simplemente me limito a observar como simple espectadora. Y no me gusta lo que veo, pese a que me demuestre una vez más que no estaba equivocada.

7 comentarios:

Celia dijo...

Estoy contigo que necesidad hay de engañar a los demás?. Y si ves que alguien se esta ilusionando y tu no , no es mejor darle un pequeño chasco al advertirle que hacerle mucho daño a la larga?

Hace poco lo pase muy mal por tener que advertir a alguien , me sentía una presuntuosa por avanzarme , pero creo que fue mejor.

semilla dijo...

Lo hacen muchos...te dejan ilusionarte y luego te contestan "no se de que me hablas"...lo digo por experiencia...me engañó, se hizo el despistado y sin embargo sigue en el rollo, pero si vas de cara te dice que no sabe de qué vas...¡no entiendo esa actitud!

Noelplebeyo dijo...

ley de vida para algunos...necios

Andrea dijo...

Hay quien no tiene escrúpulos... y sí mucho egoísmo. Y así va todo como va.
Que distinto sería todo si cada uno pusiéramos un poco de nuestro lado bueno

rombo dijo...

Si no te ocurre a ti, yo creo que no vale la pena pensar... No tiene mucho sentido preocuparse.

Sidrina dijo...

Y lo que nos queda por ver... Un bico.

Juana la Loca dijo...

lo que pasa con todo esto es que no todos somos igual de íntegros o vemos las cosas del mismo lado.....