lunes, 14 de noviembre de 2011

Lunes de otoño

Salgo a dar un paseo durante la tarde y sin apenas darme cuenta transcurren dos horas caminando sin parar, a paso ligero, de un lado para otro, sin saber muy bien hacia dónde ir, ni dónde detenerme. Hace calor aunque estemos a mediados de noviembre y es curiosa la sensación de ver cómo anochece, cómo se va encendiendo la luz de las farolas y que sin embargo no haga frío, aunque yo vaya con cazadora y botines, que para eso estamos en otoño. Llego a casa cansada y me doy una ducha caliente. Me espera una noche relajada.

5 comentarios:

Patri dijo...

Pues aquí ha hecho un frío! Así, de repente...

Leralion dijo...

Regalarse momentos así también es cuidarse; además el otoño incita mucho a la introspección.

Juana la Loca dijo...

como te envidio... una tarde así, sola... sin niños.... caminando sola con mis pensamientos..... ainssss que penita.....

Jan Berg dijo...

Paseito, reflexiones paseando, duchita relajada... No sé yo, pero tal parece que solo falte una cosa para completar un día ideal de otoño...

May dijo...

La amo a ella. y me encanta tu blog. hace mucho que no veo blogs asi. simples pero llamativos. ordenados. con buenos textos.

te felicito.