
Echo de menos muchas cosas. Los nervios, los vestidos, el programa, las conversaciones interminables en el messenger, los cafés a media mañana, mensajes absurdos vía whatsapp hasta la madrugada, las visitas sorpresa, las notitas, la tontería.
Ahora toca hacer borrón y cuenta nueva. Y empezar de cero, aunque de vez en cuando aún me sienta un poco perdida. Porque en estos momentos no sé muy bien hacia dónde ir, lo mismo me da un lado que otro, lo cual no digo que sea bueno, o malo. Simplemente a veces apetece no pensar demasiado y dejarse llevar por los acontecimientos. Si me marcas el camino, lo agradeceré.