jueves, 22 de septiembre de 2011

Dando el cante

Decía el otro día que echaba de menos las visitas sorpresa, pero no en la oficina, que a mí desde siempre me ha gustado pasar desapercibida, aunque la mayoría de las veces no lo consiga.

2 comentarios:

No decir dijo...

Las sorpresas me tienen paranoica jaja.
me encanta tu casa de juguete.
ya vuelvo.

Clá! dijo...

Adoro las visitas sorpresas, estudio lejos y cuando me vienen a ver soy feliz :)